Extracción en frío de los aceites: preservar vitaminas y nutrientes
Extracción en frío de los aceites: preservar vitaminas y nutrientes
¿Un producto, una necesidad, una información?
Como cada año, organizamos nuestra Semana de la Tierra con motivo del Día Mundial de la Tierra, que se celebra el 22 de abril. ¿El objetivo? Contribuir de forma aún más concreta a los esfuerzos de reforestación en todo el mundo, implicándote directamente en este proyecto.
Durante todo el evento, cada pedido realizado en nuestra web permite plantar un árbol.
Sin que tengas que hacer nada. Sin coste adicional.

Gracias a nuestra colaboración con la organización Tree-Nation, contribuimos a proyectos de reforestación certificados en todo el mundo. En 4 años, ya se han plantado más de 50.000 árboles gracias a ti.
Después de tu pedido, recibirás incluso un certificado que te permitirá seguir tu árbol 🌳
Como cuantos más participéis, mayor será el impacto, hemos decidido ofrecerte un -20% en toda nuestra web durante la Semana de la Tierra.
Es nuestra forma de hacer esta iniciativa accesible para todos y, sobre todo, de plantar el mayor número posible de árboles juntos.

Tree-Nation fue fundada en 2006 por Maxime Renaudin. A partir de un único proyecto en uno de los países más áridos y pobres del mundo, Níger, el proyecto evolucionó rápidamente hasta apoyar a equipos locales de plantadores en todo el mundo.
Esta organización está reconocida a nivel internacional y se convirtió en socio oficial del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) en 2007.
Los aceites vegetales son una valiosa fuente de ácidos grasos esenciales y contribuyen al buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, su calidad depende del método de extracción. La extracción en frío, sin calor ni solventes, permite preservar vitaminas, nutrientes y antioxidantes naturales, ofreciendo un aceite más rico y fiel a su forma original. En este artículo, descubre por qué este método se distingue y cómo integrar estos aceites en tu vida cotidiana.
La extracción en frío consiste en prensar las semillas o frutos oleaginosos mediante una presión mecánica delicada, sin que la temperatura supere los 40°C. No se utiliza ningún disolvente químico, lo que convierte al proceso en una metodología de extracción natural. Este procedimiento permite conservar la composición original del aceite en términos de lípidos, nutrientes y enzimas beneficiosas.
Los métodos industriales de extracción suelen usar calor y disolventes químicos para aumentar el rendimiento del aceite. Sin embargo, estas técnicas tienen la desventaja de alterar o destruir algunos nutrientes esenciales como las vitaminas (sobre todo la vitamina E) y los ácidos grasos más frágiles, como los omega-3 y los omega-6.
Este método implica un calentamiento elevado que puede superar los 100 °C, y permite obtener una mayor cantidad de aceite, pero en detrimento de su calidad nutricional. El calor daña los ácidos grasos poliinsaturados, como los omega-3, y provoca la pérdida de vitamina E, alterando así la estructura y el sabor del aceite.
Tras la extracción, estos aceites se someten a diversas fases de refinación: desgomado, neutralización, blanqueo y desodorización. Estos tratamientos industriales hacen que el aceite sea más estable y adecuado para su conservación, pero eliminan la mayor parte de los micronutrientes: vitaminas, antioxidantes naturales, fitosteroles, pigmentos… El resultado es un aceite casi sin valor nutricional.
Los aceites prensados en frío son ricos en ácidos grasos esenciales, en particular omega-3, omega-6 y vitamina E, todos ellos compuestos muy importantes para:
Los antioxidantes naturales, como la vitamina E, presentes en los aceites extraídos en frío, cumplen una función esencial en la protección del organismo. Ayudan a neutralizar los radicales libres, moléculas inestables producidas naturalmente por el cuerpo o amplificadas por factores como la contaminación, el estrés o una alimentación desequilibrada. En exceso, estos radicales libres generan lo que se conoce como “estrés oxidativo”, y aceleran el envejecimiento prematuro de las células. Los antioxidantes actúan, por tanto, como verdaderos escudos contra el estrés.
Para aprovechar al máximo los beneficios de los aceites en frío, se recomienda utilizarlos sin cocción:
💡 También existe una alternativa práctica: el consumo en forma de cápsulas. Es una solución ideal para beneficiarse de las propiedades de aceites valiosos, a menudo difíciles de integrar en las recetas diarias o para quienes no aprecian su sabor.
Verifica siempre la etiqueta “extracción en frío”. Los aceites biológicos garantizan a menudo una mejor trazabilidad y calidad.
Además, es posible optar por aceites disponibles en cápsulas, como en nuestra selección:
Los aceites ricos en omega-3, omega-6 y vitamina E son muy sensibles a la oxidación. Es fundamental conservarlos:
No se recomienda un consumo excesivo. Los aceites deben integrarse con equilibrio dentro de una alimentación variada y equilibrada. Las cápsulas permiten una dosificación precisa, según las indicaciones del envase.
Sí, se utiliza tradicionalmente para apoyar la salud de la próstata . Las autoridades sanitarias, como la EMA, reconocen este uso siempre que se consuma en la dosis diaria adecuada, de 3 g al día.
Es útil por sus efectos sobre la vejiga, la próstata y el corazón, gracias a su composición en ácidos grasos insaturados.
En aceite alimentario o en forma de complemento alimenticio en cápsulas. Este formato facilita una dosis precisa y el cumplimiento de la cantidad diaria recomendada.
Las autoridades sanitarias, como la EMA, recomiendan un consumo de al menos 3 g diarios para apoyar la salud de la próstata y el confort urinario. Se aconseja seguir las instrucciones del fabricante o del profesional de la salud para asegurar una ingesta suficiente y obtener los efectos esperados.
[1] Reglamento n.º 432/2012 que establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos.
Este artículo fue redactado por nuestras dietistas y traducido del francés por una plataforma de traducción.
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